Partículas de luz / Oposición al presente de poderosa caducidad
Hace tres años, en 2007, la poeta Blanca Castellón dio a conocer esta semblanza de la literatura nicaragüense en la edición 687 de la revista española Cuadernos Hispanoamericanos. Cuando se trata de un buen artículo, siempre es bueno volver atrás para saber qué se dijo.
Blanca Castellón.
Tengo la pretensión genética de sentirme custodia y beneficiaria de una extraordinaria herencia literaria. Los nicaragüenses de todos los colores políticos, sociales y existenciales sabemos reconocer a los verdaderos héroes de la patria. Si hay una energía que nos levanta la frente cuando vamos por los pasillos de la aldea global, es el inventario poético que solemos andar entre los labios, para soltar algún verso de nuestros paisanos inevitables: Darios, Corteces, Selvas, Martinez Rivas, Cuadras, Bellis y Cardenales. Ellos –entre otros y otras- han diseñado el traje de orgullo patrio que vestimos a diario y engalanamos para viajar.
En cuanto al oficio de hurtarle palabras a los dioses, pastorear gratuitamente la eternidad y recoger la pelusa que suelta la desolación; competimos con ventaja o de igual a igual con los países más desarrollados del mundo. Hemos sido uno de los mayores contribuyentes a la liberación del idioma y la literatura sigue siendo nuestro mejor producto de exportación. Estamos marcados por la señal de las musas “que nos permite entrar en lo desconocido de antes y en lo ignorado de después” (1).
Como ombligo de América en nuestra tierra se ha gestado toda una gama de revoluciones sin faltar la literaria. Movimientos como el romanticismo, modernismo y la vanguardia -entre otros- nos dieron visa gratuita para cruzar fronteras con la pluma el verso y la flor izadas como bandera en el mapa del globo. Pues bien mis queridos amigos de la otra orilla, estarán ya con deseos de correr el cortinaje de los siglos pasados y entrar al salón del acontecer actual:
Debo empezar a ubicarlos en el primer decenio del siglo 21 con el acontecimiento que ha venido a despabilar el sueño de la vida en la poesía nicaragüense. Los sueños sueños son hasta que pasan a demostrar lo contrario. Así lo ha confirmado la creación del Festival Internacional de Poesía de Granada en Nicaragua, que dicho sea de paso esta hermanado al de la Granada Andaluza, Alhambrina y mágica de Lorca y de España .
A partir del 2004 el tema que había estado salpicando conversaciones y largas noches de bohemia entre poetas, salto más allá de la lengua y los intrincados laberintos de la imaginación, para convertirse en la mayor puesta en escena de la poesía mundial en América (como suele decir el poeta Francisco de Asis Fernández , presidente del festival). El festival ha venido a sacudir la inercia en cuanto al intercambio cultural de nuestros pueblos, en una época en que a pesar de los sofisticados mecanismos de comunicación; nuestro hacer literario se encontraba aislado. Desde su primera edición –vamos para la cuarta- el festival se ha caracterizado por sacar la poesía a las calles, mercados, atrios de las iglesias. La poesía se quita la chaqueta y sale en mangas de camisa a nutrir a estudiantes de colegios y universidades, sale a sentarse al lado del pueblo a cumplir su destino.
“El festival de poesía ha logrado un poder de convocatoria sorprendente y sin política, sin credo definido, sin distinción de razas y sin falsía”.-– Blanca Castellón.
Lo que hace el alma por el cuerpo hace la poesía por el pueblo –dijo la Mistral de mejor forma- y hasta ahora los efectos de la poesía han sido obvios en nuestra gente, los niños quieren ser poetas en vez de boxeadores o “huelepega”. Los jóvenes quieren aprender versos para enamorar, los alcaldes de los pueblos donde también llega el festival, echan la casa por la ventana y muestran un excepcional interés –parecía en vías de extinción- por la poesía facilitando por todos los medios a su alcance el acceso de la misma a sus habitantes. El festival ha creado una verdadera cultura de paz que esta por encima de intereses partidarios y lejos de los arrebatos del poder. El festival de poesía ha logrado un poder de convocatoria sorprendente y sin política, sin credo definido, sin distinción de razas y sin falsía; Granada y Nicaragua entera le da la vuelta al mundo actualizado de la poesía en cinco días del hermoso febrero.
Para un país tan pobre como el nuestro, donde el precio de los libros es prohibitivo y las bibliotecas muy limitadas, tener la oportunidad de escuchar de viva voz a los poetas más reconocidos del mundo es un verdadero lujo, que sin lugar a dudas nuestra gente agradece. Cada año el festival está dedicado a una figura prominente de nuestra paleta poética, se resucitan las obras agotadas de los poetas homenajeados. Se publica una antología del autor además de la memoria con la participación de los poetas invitados, que se obsequia a los participantes nacionales e internacionales y luego se vende sin fines de lucro.
Este año participaron poetas de 42 países y el nicaragüense pudo tener una muestra verdaderamente actualizada de la poesía universal. Como diría Carlos Martinez Rivas –uno de los homenajeados- La juventud ya tiene donde reclinar la cabeza “a la afable sombra de los viejos maestros. O en la olla del placer. Derramando en el suelo su futuro….” Creo que la juventud empieza a tener otras opciones provechosas para su formación y una gran raíz a que aferrarse.
Avanzando un poco más en las veredas de los cuestionadores eternos del imposible, el nuevo milenio en Nicaragua parece estar caracterizado por la vertiginosa aparición de antologías poéticas, es así como hemos visto surgir desde pequeños ejemplares de modesta edición que reúnen a los más nuevos , Retrato de Poeta con Joven Errante, pasando por ediciones más elaboradas donde se hermanan la poesía de algunos países de la región centroamericana como es el caso de Cruce de Poesía, hasta llegar a la mas ambiciosa de todas la que hasta ahora se tiene noticia en nuestra tierra de lagos poetas y volcanes “El Siglo de la Poesía en Nicaragua” que como indica su nombre registra exhaustivamente la poesía que va de 1880 a 1980 .Su compilador el incansable poeta, ensayista y pintor Julio Valle Castillo ha recuperado una impresionante pieza de nuestra historia.
Para poder contarles que esta sucediendo a estas alturas de la era de acuario en el ombligo de América, es casi obligatorio entrevistar brevemente a algunos de los que han hecho posible esta muestra amplia de nuestro parnaso. Valga decir que todos son excelentes poetas de diferentes generaciones, tendencias, estilos y de las escuelas líbranos señor.
“En cuanto a los maestros creo que la figura de Carlos Martínez Rivas, es una permanente presencia, no sé si para bien o para mal pero está ahí más que ningún otro”. –– Marta Leonor González
Martha Leonor González, poeta de enérgico canto y periodista. Además de tener a su cargo la revista 400 elefantes, dirige el suplemento La Prensa Literaria que desde su fundación en 1953 estuvo a cargo del poeta nicaragüense Pablo Antonio Cuadra, vivero donde se han formado gran parte de nuestros mejores exponentes de la lírica natal. González ha compilado y editado bajo el sello 400 Elefantes que dirige; Poesía de Fin de Siglo Nicaragua-Costa Rica, Cruce de Poesía Nicaragua-El Salvador (una antología muy completa de los últimos veinticinco años de la poesía de ambos países) y Novísimos (poetas nicaragüenses del tercer milenio). La También autora de Huérfana Embravecida – publicado en varios idiomas-, llamada con pleno derecho la poeta de más furia y una de las autoras esenciales de los años 90, ha sido presa de mis indagaciones y ha respondido por sus hechos en el criadero de la poesía con gentileza y contundencia:
B.C ¿Según tu vasta experiencia como directora del principal suplemento cultural del país y recopiladora de la poesía de las ultimas generaciones, podrías contarnos que te ha sorprendido en cuanto a hallazgos prometedores , tendencias especificas o influencias y los abuelos y los maestros que tal?
M.L.G: A veces resulta atrevido dar diagnósticos sobre la salud de la poesía y más sobre los autores más jóvenes, sin embargo debo decir que cuando he investigado y recopilado el material para las antologías, me he encontrado con una poesía rica en temas y estilos. Una poesía y autores que están en permanente búsqueda, que descubren autores, lugares, situaciones y gente y que los acogen y luego rechazan, creo que es normal y necesario muchas veces –quemar a los maestros- porque purifica nuestra creación y estética. En este momento creo que la nueva poesía nicaragüense está tipificada por la variedad, la vuelta al intimismo, la ausencia de compromisos políticos y sociales, pero sobre todo ha virado la mirada hacia la total libertad creadora. En cuanto a los maestros creo que la figura de Carlos Martínez Rivas, es una permanente presencia, no sé si para bien o para mal pero está ahí más que ningún otro.
B.C: ¿Has detectado con las manecillas de tu intelecto algún movimiento que este agitando las entrañas de nuestra tradición creadora?
M.L.G: Creo que es prematuro hablar de un movimiento, prefiero hablar de autores y libros. A veces suelen aparecer “movimientos” o grupos como espumas de mar y solo son eso “espuma”. Lo más importante en este momento es que hay un total libertad creadora y autores interesantes.
B.C: Crees que los poetas de las últimas generaciones tienen alguna coincidencia en cuanto a temas, estilos y formas de abordar su existencia de frente a la globalización?
M.L.G: Algunos creo que buscan ser diferente a los maestros y romper con la tradición llamase Vanguardia, otros siguen en esa línea. Creo que cuando uno los lee, los analiza, los disfruta o te disgustan, están formando su propio estilo, su mundo. También creo que uno está dentro de esos planos de activa búsqueda de las formas y de los temas.
Después de conocer la opinión de Gonzalez, aprovecho la ocasión para ofrecerles una pequeñísima muestra de su producción poética, con su sello particularísimo y su estilo oscuro, inquietante , arrebatado que jamás deja indiferente al lector :
Ciudad Juárez: los muros hablan
En los muros tú nombre.
Toda rosa
es deshojada y cae
Quién pronuncia tu nombre Esmeralda
llamado de piedra
Verde es el musgo y tu canción
¿Quién te nombra si no tu hija
emparentada con la muerte?
En los muros tu nombre,
en la calle tu sangre salpicada,
las manchas que los minutos no borran.
La foto en la sala
donde caben flores
el día de las madres
quién si no yo
tu hija
voy a dejarte
las piedras que recogí
para que las acurruques.
Otra de las voces más relevantes y armoniosas del tercer milenio es la del joven –Premio Internacional Ernesto Cardenal – Francisco Ruiz Udiel, digno heredero del legado nacional. Poeta precoz, que dejo de ser una promesa para cumplir con el sacrosanto deber de encontrar las cosas escondidas en lo fugaz y registrarlas en la eternidad. El autor de ALGUIEN ME VE LLORAR EN UN SUENO no sólo ha demostrado ser un avanzado nombrador de las cosas, sino un certero cazador de los nuevos creadores. Se ha sumergido (amparado en sus múltiples lecturas de clásicos y contemporáneos) en la marea turbulenta de la nueva poesía en Nicaragua, entresacando el hilo azul de la maraña del caos. Ha conseguido publicar dos pequeñas memorias o antologías de poesía, escrita por jóvenes entre 2000 y 2005. Puerto de llegada obligatorio para los interesados en conocer la palabra fresca, que tienta con sus racimos vitales.
Aquí les ofrezco un poco de sus Ruizudielaceos brebajes a manera de aperitivo. Segura que les estimulara el apetito por poesía de este país donde además de lagos y volcanes hay fuentecitas de canto esparcidas por todos los rincones.
El mar se quedará ciego
(A Pablo Hernández)
Me hubieras gritado
para que reaccionara
para que tus manos fueran
una bomba de oxígeno
sobre mi pecho.
Me hubieras golpeado
en la parte más baja
de mi soledad.
Hubieras reclamado
mi mirada de niño
que nunca encontraste
pues un día arrojé
mi corazón sobre
los cadáveres de los pájaros
cuando supe que éstos
al presentir su muerte
le arrancaban los ojos a los peces.
Te hubieras atado
dentro de este árbol
que se secó
y cuyo fruto sólo comieron
las mujeres sin nombres
las que devoraron
el desprecio de la noche
y jugaron dados con su sexo.
Hubieras hecho tanto
Yo sé
pero de qué hubiera servido
mañana el mar se quedará
ciego para siempre. (2)
También Ruiz Udiel tendrá que responder por sus acciones como recolector de soledades propias y ajenas:
¿Francisco, podrías decirnos si en tu tarea de antologador de la poesía más fresca, te has topado con algún fenómeno que te escandalice o sorprenda? Algún latido en común, rescates ancestrales, miedos, fobias, actitudes frente al globo en movimiento?
Realmente no existe nada de la poesía joven nicaragüense que me escandalice, ni por buen o mal presagio. Más bien lo que sorprende es que los jóvenes (me incluyo), sigamos en estado de “oposición” ante tantos eventos que han logrado deshumanizar a la sociedad actual. Recurrir a la poesía en este tiempo, y en Nicaragua, ya no es un asunto de vocación, sino un asunto de invocación a la sobrevivencia espiritual. En cuanto a sorpresas, creo que el hecho de globalizar a las naciones y mercados eso está provocando una estandarización incluso en la manera de escribir. Mi generación, por ejemplo, ha dado la espalda a los clásicos como “Rubén Darío” y “Salomón de la Selva” por mencionar un ejemplo. Esta actitud de oponerse a los cánones viene desde el año 1931 con José Coronel Urtecho. Poeta que nunca ha representado un paradigma en la poesía joven actual. Aunque sí se le estudia. Considero que pertenezco a una generación poco beligerante con las luchas. Una generación que lo único que nos une es la edad. Una generación que desea buscar glorias sin encontrarse primero en el quehacer poético. En comparación con otros movimientos de otros países, nosotros en Nicaragua estamos divididos, desorganizados. Hemos trasladado muchas conductas separatistas que nos han alejando de las generaciones que nos preceden. Lo único que puedo decir para salvarnos es afirmar que seguimos en búsqueda y eso puede ser esperanzador de una u otra forma.
¿Como joven crees que las posibilidades de publicar en editoriales o a través de convocatorias de instituciones culturales están muy lejos de cubrir las necesidades creativas? Te parece acaso que podría estarse publicando lo que llamamos en buen nicaragüense charbasca, que luego queda almacenada como alimento de la polilla y otros insectos afortunados o esta sucediendo todo lo contrario?
Primero es importante afirmar que en Nicaragua las editoriales son nulas. Parafraseando a un poeta clásico latinoamericano, las tres editoriales más importantes en Nicaragua son dos: Anamá Ediciones. La única editorial que publica a escritores consagrados no abre puertas a jóvenes. En primer lugar porque la poesía joven nunca ha sido rentable, en segundo lugar porque los jóvenes no acostumbran a buscar editoriales. Prefieren hacer su propia edición con fondos de la empresa privada o con fondos de instituciones culturales. Respondo entonces que las editoriales no son imprescindibles para la creación poética del país. Los poetas nunca han necesitado de una editorial. Tenemos la costumbre de luchar para conseguir fondos de manera individual y sacar libros fuera del mercado. Libros que difícilmente llegan a las librerías (que son como 5 en el país). Respecto a lo que publicamos actualmente: yo no me atrevería a juzgar de manera general que todo lo que se publica está mal. He visto a los largo de los noventa y años posteriores al 2000, que hay poetas y escritores que publican libros de gran calidad. Pero también el hecho de la libertad de publicación (fuera del mercado editorial) hace que cualquier persona se compre un título de poeta, consiga el financiamiento con su familia y pague su obra que luego venderá a los periódicos y al mercado como “su maestra”.
¿Crees que los maestros- poetas consagrados- que aún nos quedan, son accesibles a las inquietudes de los iniciados? ¿Se les busca y atienden? ¿Se leen los unos contra los otros?
Los maestros no existen. Existen buenos y grandes poetas. Pero maestros, sólo los que ya murieron. La actitud de un maestro es escuchar, enseñar sin andar buscando cuotas o celebraciones por parte de sus estudiantes y poetas iniciados. Conozco casos de corrupción donde los poetas jóvenes se acercan a los llamados “maestros” y luego éstos terminan corrompiendo la mentalidad de los jóvenes. Hay otros poetas, grandes poetas y escritores como: Sergio Ramírez, Claribel Alegría, Juan Chow, Julio Valle Castillo, Blanca Castellón, Fánor Tellez, Gioconda Belli, entre otros, que uno se acerca a ellos y sale completamente enriquecido. Poetas que realmente tienen interés en conocer tu obra, leerla. Enseñarte, darte consejos. Y uno eso lo aprecia en grande. El problema aquí no es que los consagrados lean y se acerquen a los jóvenes, o viceversa. El problema aquí radica en la humildad para aceptar que los jóvenes también pueden enseñar y están dispuestos a discutir las inquietudes y por otra parte, en la humildad de los jóvenes para reconocer que los “consagrados” han llegado allí por algo. También les ha costado. Aprender a ser humilde y abrirse más al conocimiento y a la experencia. Allí está la clave.
“El Centro Nicaragüense de escritores ha sido por más de diez años la alternativa más efectiva para dar a conocer los trabajos de jóvenes y reconocidos escritores de nuestra tierra”. –– Blanca Castellón.
El tiempo me empieza a dar empujones en la espalda para que cierre este vuelo fugaz casi “ligth”, sobre lo que sucede en esta orilla del mapamundi. Hay tanto que decir sobre lo que se hace o se deja de hacer. Tanto que contar sobre los que hacen y los que se hacen a un lado .. La tentación de que un trozo de nuestra cultura cruce las fronteras es fuerte pero debo llegar al punto final hablando de las organizaciones, agrupaciones, centros culturales que aglutinan y apoyan a los creadores de la literatura nacional.
El Centro nicaragüense de Escritores financiado por NORAD ha venido a ser uno de los principales proyectos editoriales que ha funcionado como complemento al raquítico presupuesto estatal en cuanto a la cultura nacional. En unos cuantos años se han publicado más de cien títulos que abarcan todo tipo de géneros, sin importar la edad, sexo y color del autor imponiéndose como criterio de selección única y exclusivamente la calidad de la obra. A través de este convenio con nuestros amigos noruegos se ha rescatado de la neblina del olvido a grandes poetas como Luis Alberto Cabrales, Maria Teresa Sanchez y se han publicado excelentes antologías actualizadas de cuento y poesía.
El Centro Nicaragüense de escritores ha sido por más de diez años la alternativa más efectiva para dar a conocer los trabajos de jóvenes y reconocidos escritores de nuestra tierra. Otra organización muy beligerante que ha venido a llenar un hueco enorme en cuanto al apoyo y promoción exclusivamente de la literatura escrita por mujeres es la Asociación Nicaragüense de Escritoras ANIDE, promotora incansable de hacer mujeril , esta asociación convoca cada año a un premio nacional de poesía más sustancioso y digno que el irrisorio y casi humillante premio Rubén Darío que ofrece el estado, este ultimo dotado de 1,000 dólares y la tardía publicación de la obra ganadora.
Vale decir que después de aquel brote singular de mujeres poetas que agitó la apacible y masculina vida literaria del país en los anos 70s ; “la poesía escrita por mujeres sigue en primavera incesante cultivando una antología de calidad , pasión y originalidad”(3) mujeres como Michele Najlis, Vida Luz Meneses, Ana Ilse Gomez, Daisy Zamora , Gloria Gabuardi, Yolanda Blanco y Gioconda Belli entre otras , hicieron trocha por donde entraron como pájaras por su aire , otras plumas de indiscutible calidad , como es el caso de Carola Brantome: “Majo en mi mortero el condimento para mi voz,/ y te escribo una canción”. Gloria Antonia Henríquez: “El arpón/ que traspasa la corteza del útero y taladra el diamante de los pechos/ el fuego de un dolor contra otro dolor”. Isolda Hurtado: “Lastimase la sombra/cuando llora/la luz”. Karla Sánchez: “Resbala sueño sobre lama/ deslizando así las piedras del sosiego”. Milagros Terán: “El tiempo es una hiena que a carcajadas ríe!”.Blanca Castellon: “Los muertos no son tan nobles en su reposo/ aprovechan el tiempo libre/ para interponerse en la sana costumbre de sonreír/ que tenemos los vivos” Helena Ramos: “Las tres esperan/ embelesadas en su/ blanca majestad.” Martha Leonor Gonzalez: “el golpe sobrevive ante el pavor/ la mano empuña, amenaza/ es la vara que mide un cuerpo…” solo por mencionar algunas.
Entre las poetas flamantes y novedosas destaca sobre todo Eunice Shade: “Me sigo cayendo, matemáticamente caigo, sigo el destino de un circulo.” Yaoska Tijerino: “Las alas que suprimiste en el escape/ empiezan de una vez a brotarte de la espalda”. Estela Calderón:”Mi esperanza ha cambiado de domicilio/ ahora vive en el laberinto de un pecho abierto..” Jazmina Caballero: “Las sabanas se condensan y enfermas gritan/ la bestia vierte sus entrañas prematuras y naces.” Maria Del Carmen Perez: “Lo lloro, lo duermo, lo acurruco/ el día de hoy que es mi ayer y mi mañana.” y muchísimas otras muy brillantes, que iluminan el horizonte vernáculo. Inevitable no detenerse y desear extenderse aun mas, en estos brotes de escritoras consentidas de la Diosa Blanca.
Punto y aparte están emergiendo nuevas asociaciones y proyectos de promoción a nivel nacional. La mayoría aglutinadas en la Red Nicaraguense de Escritores REINES que estimula a los autores a participar en lecturas en colegios y universidades dentro y fuera de la capital, donde además se conversa sobre la literatura nicaragüense y su importancia como parte de una educación integral. Estas actividades han resultado muy enriquecedoras dentro del panorama del acontecer literario. Así mismo a nivel centroamericano REINES a su vez está adscrita a la Asociación De Escritores y Escritoras de Centro América que por estos días organiza una feria del libro que promete mucho éxito en nuestra ciudad de León .
La verdad dentro de nuestras limitaciones tercermundistas las posibilidades de salir adelante solo dependen de la tenacidad de los autores y a su actitud frente a los obstáculos. El mayor reto es dedicarse a la escritura y morir de hambre o dedicarse a otro trabajo y dejar apenas un margen estrecho al verdadero oficio traicionando o descuidando la propia obra. Hay secretos ocultos para vencer el reto? Quien los conoce? Donde está la tabla de salvación? Se hace camino al andar ya lo dijo Machado y lo canto Serrat.
Consciente de que nuestro territorio literario es vasto y sustancioso -apenas si les he hecho agua la boca – prometo, si las paginas siguen abiertas; una segunda parte con los poetas más vivos y coleantes nacidos en la segunda mitad del siglo veinte con la seguridad que los van a disfrutar. Los hay de todas las oscuridades, luces, ángeles, demonios encantados y corazones tornasolados, pero todos con la señal de las musas marcada dignamente en la frente.
Hasta ahora solo los he puesto al tanto de lo heterogéneo y diverso que luce nuestro mapa poético. Sin agrupaciones con causas comunes que atacar o defender, sin movimientos que enciendan la alerta roja como tales. Ante la esfera giratoria que nos aproxima a todos por los medios de comunicación, cada quien escribe sobre lo que roza, hiere o acaricia su sensibilidad. Algo se estará gestando en las entrañas de los exterioristas, los intimistas, los herméticos, los esteticistas, los comprometidos, los libertinos, los coloquiales, épicos o meramente liricos. Pienso que estamos en los umbrales de un no sé qué, que estando aquí de allá nos llama. Presiento que pronto se develara un fenómeno de obvio impacto y que esta aparente calma, sin evidencias de alto relieve; no es más que un “presente de poderosa caducidad” (4).
(1)Rubén Darío, Dilucidaciones, Poesía. Introducción y selección de Pere Gimferrer, Planeta. (2) Retrato de poeta con joven errante (Leteo ediciones, 2005). (3) Contraportada de Ama del Espíritu, Blanca Castellon (Editorial Decenio, 1995). (4) Carlos Martinez Rivas, La Insurrección Solitaria, Editorial Nueva Nicaragua, 1982.
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Blanca Castellón (Managua, Nicaragua, 1958). Su poesía surrealista y sorprendente la sitúa como una de las voces más originales de la poesía nicaragüense surgida en la década de los noventa. Ha publicado Ama del espíritu (1995), Flotaciones (1998), Orilla opuesta (2000, Primer Premio Internacional Instituto De Estudios Modernistas, Valencia España) y Los juegos de Elisa (Editorial Decenio 2005). Publicó parte de su poesía inédita en la antología colectiva El sinónimo antónimo (Ediciones 400 Elefantes 2004). Su obra aparece en más de 20 antologías nacionales e internacionales. Poemas suyos han sido traducidos a varios idiomas. Ha sido publicada en revistas y suplementos culturales en Latinoamérica, Estados Unidos y España. Es integrante y cofundadora de la Asociación Nicaragüense de Escritoras (ANIDE). Fue vicepresidenta del Centro Nicaragüense de Escritores. Es vicepresidenta del Festival de Poesía de Granada de Nicaragua.
